El director de una franquicia de Little Caesars en Snellville, Georgia, perdió su empleo debido a la polémica ocasionada por un cartel en español que alertaba a los clientes que cualquier conducta «sospechosa» o acto de «pereza» sería comunicado a ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), según reportó Telemundo Atlanta.
El aviso generó indignación en la comunidad hispana, que interpretó el mensaje como una amenaza encubierta hacia los inmigrantes.
El cartel, situado en la tienda en Stone Mountain Highway, decía exactamente: “No comer ni vagar en la tienda. «Cualquier actividad dudosa será informada a ICE».

Minerva Solano, una cliente que reside a pocos minutos del sitio, fue quien reportó el caso luego de sentirse ofendida por el mensaje. «Es injusto, ya que no deberían evaluar a la persona.» “Es alarmante porque uno se preocupa por su comunidad”, afirmó Solano a Telemundo Atlanta, manifestando su descontento por el clima hostil que creaba el anuncio.
El responsable del local justificó su elección de poner el cartel, indicando que su objetivo era “proteger a la comunidad”.
En declaraciones obtenidas por Telemundo Atlanta, indicó que el mensaje tenía como fin disuadir actos delictivos: “Solo se trata de mantener segura a la comunidad”, afirmó, subrayando que el objetivo era “eliminar a los criminales, personas que no deberían estar aquí”.
La respuesta de Little Caesars.
Al ser interrogado sobre su decisión de contactar a ICE en lugar de a la policía local frente a comportamientos sospechosos, el gerente no proporcionó una respuesta contundente, lo que intensificó las críticas hacia su postura.

Asimismo, al ser interrogado sobre si veía sospechosos a todos los latinos, su respuesta resultó ambigua, lo que provocó aún más ira.
Con Información de INFOBAE.
