Washington, 10 junio, (batalladeideas.com).- El presidente Donald Trump movilizó a más de 4. 000 miembros de las fuerzas armadas sin la autorización del gobierno estatal para controlar las manifestaciones en contra de las redadas de inmigración llevadas a cabo por el ICE. Esta decisión marca un cambio legal y político que no se había visto en muchas décadas.
El despliegue de la Guardia Nacional en Los Ángeles, dispuesto por el presidente Trump, es un paso inusual en la historia reciente de los Estados Unidos. Esta acción se realizó sin la aprobación del gobernador de California, Gavin Newsom, ni de la alcaldesa de la ciudad, Karen Bass, en un momento de protestas provocadas por las redadas de inmigrantes. A continuación, se presentan los puntos principales que ilustran la importancia de esta decisión:
El presidente Trump ordenó el traslado de más de 4. 000 efectivos de la Guardia Nacional a Los Ángeles con la justificación de frenar las protestas que surgieron tras las recientes redadas de inmigrantes. La decisión fue tomada a pesar de que las autoridades locales señalaron que, aunque las manifestaciones eran numerosas, la mayoría se estaban llevando a cabo de manera pacífica.
Este despliegue se hizo público el sábado, y el lunes el gobernador Newsom anunció que la Casa Blanca enviará otros 2. 000 efectivos adicionales a la ciudad.
Trump no utilizó la Ley de Insurrección de 1807, que otros presidentes han invocado en situaciones similares, sino que se basó en el Título 10 del Código de los Estados Unidos, que le da la facultad de movilizar tropas federales en caso de invasiones, revueltas o si considera que las fuerzas del orden convencionales no pueden mantener la ley. Al ser cuestionado sobre la posible aplicación de la Ley de Insurrección, indicó que eso dependería de «si hay o no una insurrección».
INFOBAE
