Ohio, 27 abril, batalladeideas.com.- Samuel Finley Breese Morse, un artista estadounidense de retratos y situaciones históricas, nunca pensó que su nombre sería recordado en la historia de las telecomunicaciones. La tragedia personal dio origen a esta revolución cuando, en 1825, Morse se enteró demasiado tarde del fallecimiento de su esposa debido a las restricciones de los sistemas de comunicación de la época. Este trágico acontecimiento avivó en él la resolución de crear un método más eficaz para comunicar mensajes a gran distancia.
A comienzos de la década de 1830, Morse inició sus experimentos con circuitos electromagnéticos. A pesar de no tener educación formal en electricidad, recibió la valiosa ayuda de Alfred Vail y Joseph Henry, quienes brindaron conocimientos técnicos fundamentales para hacer realidad su idea.
Colaboraron para crear no solo un sistema de símbolos compuesto por puntos y rayas, sino también el telégrafo eléctrico que facilitaría su envío, registrado en 1843.
El sistema creado por Morse fue excepcional en su sencillez. Cada letra del alfabeto, cifra y signo de puntuación se representaba a través de una combinación exclusiva de pulsos breves (puntos) y largos (rayas). El célebre «punto-punto-punto, raya-raya-raya, punto-punto-punto» que representa SOS se transformó en el aviso de emergencia global, salvando incontables vidas a lo largo de la historia.
¿Cuál fue el primer mensaje que se envió?
La primera exhibición pública del telégrafo de Morse se realizó en 1844, con el envío del mensaje «¿Qué nos ha traído Dios?» entre Baltimore y Washington D.C. Este acontecimiento dio inicio a la era de las comunicaciones inmediatas, acortando notablemente los tiempos de envío de información que antes se basaban en mensajeros a caballo o embarcaciones.
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