Oslo, 11 agosto, (batalladeideas.com).- Este incremento de las marcas térmicas en diversas áreas del Ártico se produce junto con un aumento de la temperatura del océano.
En julio, el Ártico experimentó una ola de calor «nunca antes vista». Las lecturas de temperatura durante julio indicaron una ola de calor “inedita” en las naciones árticas, donde se sobrepasaron los 30 grados en múltiples días. El aumento de estas marcas eleva los peligros de derretimiento.
Finlandia fue uno de los países más impactados por las altas temperaturas, con sus regiones árticas experimentando “tres semanas superiores a los 25 grados”. Mika Rantanen, investigador del Instituto Meteorológico de Finlandia, comentó. Asimismo, la describió como una “ola de calor sin comparación”.
Noruega también alcanzó más de 30 grados en varios días. El Instituto Meteorológico de esa nación indicó que tales registros fueron observados en 12 días del mes anterior por al menos una estación en sus tres regiones más al norte.
Suecia tampoco se libró de esa tendencia, con 25 grados de temperatura o más registrados durante 14 y 15 días en las estaciones meteorológicas de Haparanda y Jokkmokk, respectivamente. «Para localizar un intervalo más extenso en estas estaciones.» “Es necesario retroceder más de cien años”, afirmó Sverker Hellström, investigador del Instituto Sueco de Meteorología e Hidrología.
Este incremento de las marcas térmicas en diversas áreas del Ártico viene acompañado de un aumento de la temperatura del océano. En el Atlántico Norte, se registraron 32,8 grados el 5 de agosto y conforme esta tendencia se mueve al el norte por la corriente del Golfo. Incrementa el riesgo de la desaparición del hielo marítimo y del permafrost.
El hielo en el Ártico también se reduce por el calor generado por la luz solar. En esta situación, ocurre una retroalimentación.
EL ORIENTAL DE MONAGAS/BDI
