Quito, 06 abril, batalladeideas.com.- El petróleo vuelve a manchar de negro y sin compasión la verde provincia de Esmeraldas, al norte de Ecuador. Un derrame de petróleo de magnitudes históricas ha llevado al Gobierno a declarar en emergencia a esta provincia que ha padecido durante años los efectos de la desigualdad y la criminalidad.
Un derrame de 25.000 barriles de petróleo que comenzó en marzo debido a una fractura de un segmento del Oleoducto Transecuatoriano en Quinindé está causando un impacto ambiental considerable que será complicado de remediar en el corto plazo. CNN exploró la zona crítica de este desastre ambiental, donde los habitantes están angustiados.
«Es la primera ocasión en que presencio algo de esta envergadura.» Algo que mencioné: ‘Dios mío, no tengo idea de lo que ocurre’. «No comprendía observar el agua completamente oscura y negra, era solo cruda», cuenta Celso Nazareno, un agricultor de 50 años que perdió sus cosechas. Asegura que no puede plantar sandía, melón ni maíz.
“Dependemos de la agricultura en este lugar y me afecta profundamente porque, evidentemente, ahora no sabemos qué hacer, no contamos con cómo fumigar ni cómo sostener”, dice Nazareno.
El vertido se propagó a lo largo de 86 kilómetros a través de los ríos Caple, Viche y Esmeraldas, según el cálculo del Ministerio del Ambiente. La enorme mancha oscura consumió peces y plantas, dejando una escena devastadora para sus habitantes.
“Observó a muchas personas que se quejan, que están padeciendo, personas que no tienen acceso a agua, niños pequeños con secuelas de este derrame de petróleo y resulta muy doloroso”, señala Nazareno, mientras observa con inquietud la situación del río Viche.
CNN EN ESPAÑOL
