Roma, 21 julio, (batalladeideas.com).- El centro de correo del aeropuerto de Roma Fiumicino maneja exclusivamente la correspondencia destinada al Vaticano, una costumbre que combina fe, cariño y añoranza analógica.
Desde ilustraciones de niños hasta frases redactadas con manos temblorosas, alrededor de 100 kilos de cartas, postales y pequeños obsequios arriban diariamente al papa León XIV, con los menores y los ancianos como los principales enviadores de esta ola de cariño y devoción que trasciende fronteras.
Desde su elección el 8 de mayo pasado, el nuevo papa ha sido destinatario de cartas de naciones tan variadas como China, Brasil, Estados Unidos, India y Kosovo, así como de numerosos lugares de América Latina y Europa. Aunque la mayor parte son postales y cartas escritas a mano, también llegan diminutos paquetes repletos de simbolismo espiritual.
Toda esta correspondencia es manejada únicamente en el centro de clasificación postal del Aeropuerto de Roma Fiumicino, el único en Italia autorizado para procesar el correo destinado al Vaticano.
En esas instalaciones, que funcionan las 24 horas con 950 empleados en tres turnos, se gestionan diariamente más de 250.000 piezas de correo registrado, aunque solo una porción muy especial tiene un único destinatario: Su Santidad.
PRIMERA EDICION COL/BDI
