La historia vuelve a ocurrir. El triunfo electoral de Donald Trump, al igual que en su éxito previo de 2016, ha impulsado al dólar con respecto al euro.
La divisa única se encuentra en niveles mínimos de dos años frente al dólar, con el que ha caído más de un 6% desde las elecciones en Estados Unidos: antes de las votaciones un euro se intercambiaba por 1,093 dólares, y ahora, a pocos días de la inauguración de Trump el 20 de enero, lo hace por 1,03.
Los motivos del mercado para cambiar de rumbo son diversos: el empleo continúa demostrando su solidez en EE UU, y se anticipa que la economía aumente más del 2% en este año.
Asimismo, en teoría, la ascensión al poder del republicano generará una mayor inflación debido a nuevos aranceles, recortes de impuestos que estimularán el gasto y el PIB, y limitaciones a la inmigración que causarán escasez de mano de obra, lo que resultará en una mayor competencia salarial entre las empresas para reclutar.
En Europa, en cambio, se anticipa un crecimiento menor debido al riesgo de una guerra comercial, la incertidumbre sobre la habilidad de Francia para realizar ajustes fiscales sigue presente, y Alemania, luego de dos años seguidos de declive económico, atraviesa un periodo de estancamiento y expectación por las próximas elecciones del 23 de febrero.
Con Información de CINCO DIAS
