Richard Grenell, el enviado especial del mandatario de Estados Unidos Donald Trump, informó que los Gobiernos de Venezuela y su nación pactaron reanudar los vuelos de repatriación de migrantes a partir del viernes 14 de marzo.
Grenell comunicó a través de X: «Me complace anunciar que Venezuela ha acordado reanudar los vuelos para recoger a sus ciudadanos que violaron las leyes de inmigración de Estados Unidos y entraron ilegalmente al país. Los vuelos se reanudarán el viernes».
El 8 de marzo pasado, en la celebración del Día Internacional de la Mujer en Caracas, Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, sostuvo que la elección de la Administración Trump de anular la licencia para que la petrolera Chevron prosiguiera sus operaciones en el país suramericano, impactó el nuevo medio de comunicación con las autoridades de Estados Unidos y los vuelos de repatriación de migrantes.
«Tenemos un problemita allí, porque con eso que ellos hicieron han dañado las comunicaciones que habíamos abierto. A mí me interesaba las conversaciones que habíamos abierto, porque yo me quería traer a todos los venezolanos que tienen presos y perseguidos allá, injustamente, solo por ser migrante. Ser migrante no es un delinto, debe cesar en Estados Unidos la persecución de los migrantes, porque tienen dignidad, tienen familia», expresó el líder bolivariano.
A partir de 2018, Venezuela ha implementado un programa de repatriación sin costo para migrantes. El Plan Vuelta a la Patria ha permitido que más de 914.000 venezolanos vuelvan a su país de origen. El programa se realiza mediante vuelos de la compañía venezolana Conviasa y también se centra en asegurar posibilidades de reincorporación social para estos migrantes.
A pesar de que las autoridades de Estados Unidos sostienen que los migrantes devueltos infringieron las leyes de esa nación, Venezuela ha aclarado que muy pocos de los retornados poseen antecedentes penales o problemas con la justicia, y que la mayoría son individuos que emigraron en busca de oportunidades económicas.
Estados Unidos y Europa han aplicado más de 930 sanciones unilaterales restrictivas a Venezuela con el objetivo de debilitar la economía, desestabilizar la nación y causar una transición gubernamental.
A menudo, el Gobierno de Venezuela ha señalado que una porción considerable de la migración fue provocada por los crueles y devastadores impactos de dichas acciones de presión en el bienestar, la nutrición, la salud y el disfrute de los derechos humanos por parte de la población.
En el comienzo de febrero, en una junta extraordinaria de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), Venezuela sugirió establecer un fondo en el Banco del ALBA para respaldar el regreso seguro y la reintegración productiva de los migrantes a sus naciones.
Este comunicado tuvo lugar en el marco de la caza y deportación a gran escala de migrantes en situación irregular, anunciada por la Administración Trump.
Con la información de teleSURtv.net.
