Madrid, 17 feb (batalladeideas.com).- Incluso el Banco de España señala que discutir sobre finanzas puede asistir a una pareja en evitar disputas relacionadas con su economía. «Es recomendable sostener una comunicación constante con tu pareja y discutir todo lo referente a las finanzas compartidas», indican, puesto que los inconvenientes económicos tienden a ser una causa frecuente de conflictos.
De acuerdo con un informe del Centro de Estudios, Formación y Análisis Social CEU-CEFAS, lanzado en 2024, «pensar que tu pareja desperdicia el dinero incrementa en un 45 % la probabilidad de separación». De este modo, los especialistas sugieren mantener diálogos frecuentes sobre las finanzas de cada uno de los integrantes de la pareja, y que ambos examinen sus gastos, los ahorros conjuntos y sus proyectos a futuro.
Existen cuatro interrogantes que las parejas deberían discutir antes de hacer un compromiso. Primero, es importante mencionar la situación individual de cada persona. ¿Nuestras finanzas están en orden? Una charla honesta puede ayudar a que cada uno comprenda la situación personal del otro. Es posible que haya individuos que oculten sus problemas económicos por temor al juicio; no obstante, ocultar las deudas puede causar un gran estrés y afectar negativamente la relación.
La segunda pregunta sería de qué manera organizaremos las finanzas compartidas. Principalmente, existen dos maneras de distribuir los gastos compartidos: de manera equitativa o de acuerdo a los ingresos. Independientemente de la opción seleccionada, es fundamental respetar los acuerdos establecidos con la pareja. Si los ingresos de cada individuo son muy desiguales, es probable que contribuir al fondo común según las ganancias sea menos agobiante para quien gana menos.
La tercera, ¿cuenta compartida o por separado? Una cuenta compartida simplifica considerablemente la administración de las finanzas familiares. Asimismo, compartir una cuenta fuerza a los integrantes de la pareja a discutir sobre finanzas de manera regular. Si al inicio de mes cada parte de la pareja aporta su porción, todos los gastos compartidos pueden deducirse de esa cuenta y no será necesario estar calculando constantemente cuánto le debe cada uno al otro. En la actualidad, existen numerosas cuentas compartidas sin costos que se pueden abrir de manera sencilla en línea.
Al inicio de cada mes, cada integrante de la pareja puede enviar la suma pactada a la cuenta compartida. El saldo restante puede conservarlo en su cuenta o moverlo a su cuenta de ahorros.
Finalmente, ¿cuáles son nuestras metas a corto y a largo plazo? La ausencia de acuerdo puede ser causa de debate. De igual manera, las parejas con objetivos compartidos deberían crear un plan para alcanzarlos.
Se puede, por ejemplo, abrir una cuenta de ahorro compartida y destinar cada mes una cantidad de dinero para alcanzar un objetivo, como, por ejemplo, adquirir un automóvil. El incumplimiento de los acuerdos establecidos con la pareja o la falta de actualización de los mismos ante un cambio en la situación puede promover la aparición de conflictos.
Con Informacion de EL DEBATE
