El país reconocido por ser el «campeón mundial de las exportaciones» ha desaparecido y su modelo industrial se ha visto afectado por eventos como el Brexit, los aranceles impuestos por Trump, la invasión de Rusia a Ucrania y el crecimiento de China.
Alemania está pasando por momentos muy turbulentos. Durante varios años, sus cifras económicas han sido débiles, poniendo en riesgo su reputación de «milagro económico». Con la fragilidad de la economía líder en la zona euro, los países vecinos también experimentarán dificultades.
Ya no es el Exportweltmeister, el apodo por el que era reconocido en los mercados globales, ya no aplica.
Durante la época de máximo auge de la hiperglobalización, se convirtió en el principal exportador mundial. El suministro de gas ruso era vital para las industrias debido a su bajo costo, y China era un importante aliado económico. En aquel momento, los automóviles, las empresas químicas y de ingeniería disfrutaron de una etapa favorable.
Sin embargo, la realidad en la que Alemania reinaba ya ha desaparecido. El modelo industrial sufrió las consecuencias de eventos como el Brexit, los aranceles de Trump, la invasión de Rusia a Ucrania y el crecimiento de China.
Hubo otras causas también. Wolfgang Münchau, director de EuroIntelligence y autor de «Kaput: el fin del milagro económico alemán», piensa que la tecnología fue posiblemente la principal causa de sorpresa.
Hoy en día, la red de telefonía móvil en Alemania es una de las peores de toda Europa. El fax continúa siendo la herramienta principal en el ejército y en las consultas médicas. Y existen numerosos establecimientos que todavía únicamente reciben pagos en efectivo.
El autor mencionó como ilustración del retraso del país que, en un principio, los líderes de la industria automotriz alemana, mayoritariamente masculinos, veían los automóviles eléctricos como juguetes de niñas.
Con Informacion de GLOBOVISION
