Por otro lado, China solicitó a Estados Unidos este jueves “respeto mutuo” para solucionar las controversias comerciales entre ambos países.
El mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, hizo público este viernes una estrategia para limitar el acceso a la tecnología de dicho país. Esta medida, además basada en la inteligencia artificial, está orientada a naciones como Venezuela, Rusia, Cuba, Irán y China.
El propósito del mandato es salvaguardar la seguridad económica frente a los “adversarios extranjeros” dado que representa la defensa nacional. Principalmente, Trump enfoca sus esfuerzos en China, ya que señaló que están “aprovechando” la tecnología de Estados Unidos para actualizar la maquinaria militar.
“Ambas partes deberían resolver sus preocupaciones respectivas a través del diálogo y el asesoramiento, basados en la igualdad y el respeto mutuo”, afirmó en una conferencia de prensa Guo Jiakun, un representante del Ministerio de Relaciones Exteriores.
“Las guerras comerciales y aduaneras no producen ganadores y sólo perjudican los intereses de los pueblos de todo el mundo”, agregó. Durante los primeros días de febrero, Trump estableció un gravamen adicional del 10% sobre todos los productos que se importaban de China. Beijing retalió con impuestos del 15% sobre el carbón y el gas natural licuado, y del 10% sobre el petróleo y otros productos como maquinaria agrícola o automóviles.
El miércoles, en el avión presidencial, Trump comunicó a los medios de comunicación que en 2020 Estados Unidos había logrado “un gran acuerdo comercial con China” y que un nuevo pacto es “posible”.
Según la Oficina de Análisis Económico, subordinada al Departamento de Comercio de Estados Unidos, China es la nación con el mayor excedente comercial con Estados Unidos, de 295.400 millones de dólares para el año 2024. De acuerdo con información proporcionada por las aduanas de China, en 2024, Estados Unidos acogió casi el 15% de las exportaciones del gigante asiático.
Con la información de El periódico de monagas.
