Jimmy Carter fue el primer mandatario de Estados Unidos en hacer una visita oficial a África subsahariana. En una ocasión, afirmó que la asistencia en la transición de Zimbabue de la dominación blanca a la independencia era “nuestro mayor logro individual”.
Y al fallecer a los 100 años, la labor de su fundación en el África rural había casi logrado su objetivo de erradicar una enfermedad que afectaba a millones, por primera vez desde que se erradicó la viruela.
El continente africano, una zona en crecimiento con una población similar a la de China y que se anticipa que se duplicará para 2050, es donde el legado de Carter sigue siendo más evidente. Hasta su llegada a la presidencia, los mandatarios de Estados Unidos habían mostrado escaso interés en África, a pesar de que los movimientos de independencia recorrían la región en las décadas de 1960 y 1970.
“Pienso que ha finalizado el día del llamado estadounidense feo”, comentó Carter durante su acogedora recepción en 1978 en Nigeria, la nación más habitada de África. Aseguró que la visita oficial superó “la apatía anterior de Estados Unidos”, y bromeó comentando que él y el presidente nigeriano Olesegun Obasanjo se dedicarían juntos a plantar cacahuetes.
Con Informacion de THE ASSOCIATED PRESS
