El Sumo Pontífice, que murió a los 88 años, siempre mostró su pasión por el fútbol y le reservó un lugar especial.
El fallecimiento del papa Francisco, a los 88 años, causó una intensa conmoción a nivel mundial. Sus transformaciones en el modo de vivir, comunicarse y conducir a la Iglesia Católica, una de las entidades más relevantes y poderosas del planeta, serán recordadas en los años venideros.
El Sumo Pontífice añadió que nunca dejó de ser Jorge Mario Bergoglio, el socio 88235 de San Lorenzo y un apasionado del fútbol. Es tanto el amor que le tiene a su deporte favorito, que le dedicó un espacio en uno de los lugares más significativos para los católicos, el Vaticano.
Allí estableció una especie de “museo del fútbol” en una pequeña vitrina con diversos obsequios que recibió durante su papado.
“Con un pañuelo se logran maravillas”. Estas frases, expresadas por el Papa en 2019, sintetizan su perspectiva sobre el fútbol como un acontecimiento que va más allá de lo atlético.
Desde que asumió el cargo el 13 de marzo de 2013, Francisco ha recibido a cientos de figuras del deporte y del fútbol que le trajeron regalos. En agradecimiento a los muchos obsequios que recibió, decidió establecer un lugar para mostrar los artículos.
Con Informacion de INFOBAE.
