Un día tras la sorprendente actuación del suizo Alexis Monney en el descenso, el noruego Fredik Moeller cerró este domingo el capítulo de sorpresas al alzarse con la victoria en el super G de Bormio (Italia), su primer triunfo en la Copa del Mundo de esquí alpino.
Sin haber subido al podio en su trayectoria en campeonatos mundiales, el esquiador nórdico de 24 años, cuyo mejor resultado había sido un cuarto puesto en los super G de Beaver Creek el día 7 y Val Gardena el 20 de este mes, y que el sábado finalizó vigésimo en el descenso, logró la hazaña en el Stelvio, donde un espectacular último tramo de bajada le permitió celebrar la victoria con un tiempo de 1:29.22.
Tuvo que aguardar a que descendieran casi todos los otros concursantes. Terminó en cuarto lugar en una prueba que comenzó con un accidente, ya que el primer esquiador, el suizo Gino Caviezel, sufrió una fuerte caída al chocar con una puerta a la mitad del recorrido, deslizándose por varios metros, lo que le provocó una lesión en la pierna derecha. Fue atendido en el mismo lugar y llevado a un hospital en helicóptero.
Fue una serie de descensos uno tras otro, y quien se ubicó más cerca fue el austríaco Vincent Kriechmayr, a 0.20 centésimas (1:29.42), mientras que Monney cerró el podio a 0.24 (1:29.46) con otra excelente bajada que completó un fin de semana soñado.
Con Informacion de AGENCIA EFE
