Durante la primera visita papal a la isla francesa de Córcega, el papa Francisco abogó el domingo por un laicismo dinámico, fomentando una forma de fe popular que diferencia a la isla mediterránea de la Francia secular como un enlace entre lo religioso y lo cívico.
En comentarios al finalizar una conferencia mediterránea sobre religiosidad popular, el papa Francescu, como se le conoce en corso, describió un concepto de secularidad “que no es inmóvil y rígido, sino que es evolutivo y dinámico”, capaz de adaptarse a “circunstancias inesperadas” y fomentar la cooperación “entre autoridades civiles y religiosas”.
El pontífice mencionó que las manifestaciones de fe, como las procesiones o la oración comunitaria del rosario, “pueden alimentar una ‘ciudadanía constructiva’» entre los cristianos. De igual manera, solicitó que esas manifestaciones no se interpretaran únicamente como folclore, o incluso como superstición.
En comentarios espontáneos, el papa compartió su vivencia como un participante en un festival en el norte de Argentina previo a su papado, donde observó la relevancia de la religiosidad popular para los creyentes “que anhelan una complicidad saludable”.
Con Informacion de THE ASSOCIATED PRESS
