En el contexto de la tensa situación con la política migratoria del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, muchos empresarios han pedido al mandatario que relaje su implementación.
Según reportes internacionales, el temor entre la comunidad latinoamericana en Estados Unidos ha aumentado por el riesgo de ir a sus empleos, y ser detenidos y deportados a prisiones como el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador, donde hay 253 venezolanos secuestrados, algunos sin pruebas, acusados de pertenecer a la organización criminal Tren de Aragua.
El director de una firma constructora llamada ABIC, situada en Arizona, Bob Worsley, enfrenta problemas por la escasez de mano de obra.
Worsley tiene un asiento por la banca republicana en la legislatura estatal y sostiene que más que deportaciones, es necesaria una política migratoria estructurada para llevar a cabo una inmigración legal.
«Esto es similar a una represa donde el agua encontrará un camino por la fuerza. Puedes custodiar la frontera, pero si no resuelves el asunto de la inmigración de forma que las personas puedan ingresar legalmente, volverá a ocurrir», afirmó.
Con Informacion de VENEZUELA NEWS.
