Batalladeideas.com, 07 abril.- Con el oro por encima de los 3.000 dólares la onza, ya hay científicos investigando cómo «cultivarlo» en el espacio.
La narración comienza hace más de cinco años en Boddington, al sur de la ciudad australiana de Perth. En ese lugar, rodeados de criaturas mortales y minas de oro, un grupo de científicos del CSIRO australiano halló algo verdaderamente inusual: que algunas cepas del hongo Fusarium oxysporum no solo eran capaces de absorber oro de su entorno e incorporarlo en su sistema, sino que al hacerlo lograban multiplicarse más rápidamente que las demás.
Parecía simplemente una curiosidad, pero en los últimos años la situación ha comenzado a transformarse.
Sin embargo, un instante, ¿por qué es algo tan «extraño»? Gran pregunta. A fin de cuentas, tenemos claro que los hongos «cumplen una función vital en la descomposición y recuperación de diversos materiales orgánicos (como hojas o cortezas), así como en el ciclo de algunos metales como el aluminio, el hierro, el manganeso y el calcio». ¿Por qué sería diferente con el oro?
Porque, como señaló Tsing Bohu, investigador líder del proyecto, «el oro es tan inerte (desde un punto de vista químico) que estas interacciones son poco comunes y asombrosas, debía verlo para creerlo». Y él lo observó.
En realidad, lo publicó en Nature Communications. Fue la primera prueba concreta de que los hongos podrían desempeñar un papel significativo en el ciclo del oro en la corteza terrestre.
El «hongo» de los huevos dorados. De manera acelerada, la industria minera centró su atención en la investigación. Principalmente justo en Australia. La isla continente ocupa el segundo lugar en la producción de oro a nivel mundial, sin embargo, los analistas coinciden en que sin nuevos depósitos, la producción disminuiría (y considerablemente) en breve plazo.
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