Berna, 11 julio, (batalladeideas.com).- Dos equipos de Venezuela han competido en la fase final del certamen juvenil de robótica durante la Cumbre de la Inteligencia Artificial para el Bien Común, y uno de ellos -los “Spartans”- ha logrado en Ginebra el primer lugar en la categoría junior.
Durante la fase inicial de la competencia, los dos grupos debieron sobresalir entre 7.500 chicas y chicos de múltiples países, de los cuales solamente 120 -principalmente de África- lograron una invitación para participar en la fase final del certamen, organizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, una agencia de la ONU dedicada a la tecnología.
Representando al colegio Guayamurí, en isla Margarita, los “Spartans” arribaron con experiencia en competencias internacionales, después de haber participado en los mundiales de robótica de Turquía y Panamá.
Hassan Hammoud, de 15 años, conversó con EFE acerca del grupo que forma junto a Manuel Hakencie y David Rosario, quienes estaban finalizando en sus computadoras los pormenores de una de sus recientes presentaciones frente al jurado de la Cumbre.
El interés común por los lenguajes de programación y el ensamblaje había unido a los tres, algo que el adolescente recordó al jugar con piezas de lego en su niñez.
Un poco más grandes se acercaron los robots y, al chocar con algún lenguaje de programación que les causó dificultades, optaron por contratar un tutor privado que se los aclarara. Después prosiguieron con su trayecto de aprendizaje autodidacta.
Su siguiente meta internacional es conseguir un lugar para las próximas Olimpiadas de Robótica en Singapur, a donde también quieren llevar la bandera de Venezuela.
“Sentimos un profundo orgullo y emoción al representar a Venezuela”, afirmó Hammoud.
Un segundo grupo venezolano, originario de Lechería, en el estado de Anzoátegui, alcanzó las finales del certamen en Suiza, donde el reto consistía en crear prototipos de robots capaces de actuar en casos de desastres naturales.
Su objetivo consistía en alcanzar la zona afectada, reconocer de manera independiente a los refugiados y heridos para llevar a los primeros a refugios y a los segundos a zonas de atención médica, sin mezclar a unos con otros.
Ashley Brazón, de 18 años, es la única mujer en los grupos venezolanos que llegaron a Ginebra y recordó que cuando comenzó a interesarse por la robótica, a los 15 años, ninguna de sus amigas quiso acompañarla, pero eso no la afectó porque sentía una auténtica pasión por esta área científica, según declaró a EFE.
“En el año siguiente, se unieron un gran número de chicas a las que igualmente les apasionaba la robótica, pero que habían sentido temor de ser criticadas o de no tener éxito solo por ser mujeres”, rememora la joven, quien pretende comenzar pronto estudios universitarios en robótica mecatrónica.
Para Ashley y sus colegas Gustavo Valenzuela y Lixer Cen, tampoco es la primera competición internacional a la que han tenido la oportunidad de asistir, ya que previamente también estuvieron en el Mundial de Robótica en Panamá.
Más tarde se unió Alessandro Fabriani al grupo, que al estar formado por jóvenes que han concluido la secundaria se han presentado en el certamen de la Cumbre de la Inteligencia Artificial como “independientes” y en la categoría sénior (15-18 años).
Los jóvenes comentaron que el nivel que encontraron en Suiza fue muy exigente y que uno de los proyectos que más les llamó la atención fue el presentado por Corea del Sur, que en lugar de dos robots planteó su sistema de rescate con tres robots, usando el tercero de éstos para coordinar a los restantes y evitar errores.
Respecto a su visión de la inteligencia artificial, Ashley opinó que “es uno de los mejores inventos del siglo XXI” y que para sacarle provecho hay que aprender utilizarla bien y sin miedos, pero con cautela, nunca permitiendo que reemplace el trabajo y la reflexión humana, sino como un complemento.
Con Informacion de EL ARAGUEÑO.
