El futuro confronta el pasado, con impactantes resultados (y naves espaciales). ¿Película sobre la exploración del espacio? ¿Desde cuándo los dinosaurios dominaban el planeta? ¿Sobre enfrentamientos con armas del futuro? Un poco de todo eso: comienza en el futuro, pero rápidamente se mueve a la Tierra hace 65 millones de años, en una propuesta que elige el escapismo (literal) absoluto. Es ’65: Al borde de la extinción’ y acaba de llegar a Netflix.
En ella, una astronave colisiona contra un planeta desconocido. Sobreviven al choque el piloto y una joven viajera, quienes se dan cuenta de que están en realidad en la Tierra, en la era jurásica de los dinosaurios. Un lugar capaz de vencer a los aventureros más endurecidos, y donde estos dos viajeros del futuro aprenderán de forma dura que la alta tecnología no resuelve todos los riesgos.
Una aventura tradicional, con aspectos que evocan a ‘Depredador’, pero también a la parte más terrenal y menos heroica de ‘Star Wars’. Los creadores de esta obra son la dupla Scott Beck y Bryan Woods, directores y guionistas cuyo mayor logro es ‘Un lugar tranquilo’, una narrativa apocalíptica con un sólido concepto en solo dos líneas.
Con Informacion de XATAKA
