Madrid, 04 marzo (batalladeideas.com).- Adquirir una vivienda no es sencillo. Arrendar, tampoco. Cada mes, muchas familias en España que son inquilinas ignoran la recomendación de los especialistas y ponen en riesgo sus finanzas al enfrentarse a situaciones de «sobreesfuerzo», lo que implica que deben entregar a sus propietarios una parte de sus ingresos superior a lo recomendable. Al profundizar, como acaba de realizar Idealista, se aprecia un fenómeno interesante: en ninguna de las ciudades los arrendatarios realizan el mismo esfuerzo. Además, existen numerosas capitales de provincia donde ese esfuerzo es completamente viable.
Idealista estima que el 68% de los arrendamientos excede el esfuerzo sugerido para familias estándar.
Observa marcadas diferencias entre ciudades como Madrid y Barcelona en comparación con capitales de menor tamaño.
La gran interrogante, por ende, es: ¿Es el sobreesfuerzo un inconveniente del mercado de vivienda español en general o más bien un tema que afecta a ciudades internacionalizadas específicas, como Madrid, Barcelona y Málaga?
Un porcentaje: 36 por ciento. Esa es la «tasa de esfuerzo» que enfrentaban al final de 2024 los hogares españoles que alquilan. O al menos así lo ha estimado Idealista en un análisis que se alimenta de dos principales fuentes: los anuncios publicados en su propio sitio web y el Instituto Nacional de Estadística (INE), que le ha proporcionado datos sobre los hogares y el ingreso de las familias.
El dato resulta interesante porque, dejando de lado tecnicismos, la «tasa de esfuerzo» es un indicador clave para cualquier arrendatario: refleja qué porcentaje de sus ingresos destina al pago de su vivienda. La sugerencia habitual es que dicho gasto no exceda el 30% de los ingresos anuales. Algunos lo amplían un poco más y mencionan el sobreesfuerzo solo desde el 40%. Ya sea tomando una referencia u otra, Idealista indica que en promedio, España supera el 30% y se encuentra en la zona roja.

Un monto: 981 euros. La investigación no solo mide el esfuerzo que realizan los españoles para cubrir sus rentas. Reduce también a cifras en euros reales. Su conclusión es que, en promedio, arrendar un apartamento de dos habitaciones en España cuesta 981 euros al mes, lo cual está bastante por encima de lo que debería costar para que un hogar típico pudiera alquilarlo sin superar el límite del 30% de sus ingresos anuales. Idealista considera que ese coste «justo» y accesible se establece en 764 euros.
La información resulta relevante por múltiples motivos. En primer lugar, porque demuestra que la discrepancia entre el precio “justo” y la media que se observa en el mercado es de 217 euros al mes. En segundo lugar, el estudio revela que existen muy pocas viviendas que se adapten (o estén por debajo) de esos 764 euros. De acuerdo con sus estimaciones, solo representan el 32%, lo que indica que el 68% restante de la oferta de viviendas en alquiler obliga a los inquilinos a ajustar sus finanzas.
Con Informacion de XATAKA MAGNET
