Caracas, 10 feb (batalladeideas.com).– En la última edición de “Tubazos”, el comunicador venezolano Eligio Rojas revivió el caso de la veterinaria Carmen González y el ganadero Arturo Camaripano, quienes fueron secuestrados en Guárico hace 15 años y cuyo destino aún se desconoce hasta hoy.
La pérdida sucedió el 4 de febrero de 2010 y a pesar de las incongruencias que aún persisten en el caso, los familiares de los afectados continúan insistiendo en su esfuerzo por hallarlos y que la justicia opere según lo estipulado por la ley.
“Presento el caso porque un pariente de Carmen González se comunicó conmigo debido a una serie de reportajes que publicamos en LaIguana.tv entre abril y mayo de 2023”, explicó Rojas.
En la transmisión de dicho programa del 2023, se subrayó la negativa del Poder Judicial del estado Anzoátegui, a través del Tribunal Supremo de Justicia, de abrir un expediente vinculado a tres presuntos procesados e implicados en el secuestro de Carmen González y Arturo Camaripano.
“Quien se puso en contacto conmigo es uno de los hijos de Carmen González, que también me indica que está pidiendo al Ministerio Público la reapertura de la indagatoria para aclarar este asunto”, expresó.
De esta manera, el hijo de la víctima ha liderado numerosas gestiones para encontrar a su madre. “Acciones que involucraron contactos con grupos armados colombianos y hasta el momento no ha conseguido encontrar a su madre”, añadió el presentador de Tubazos.
¿Qué ocurrió? Hace 15 años, la rutina de Carmen González comenzaba a las 6:00 a.m., cuando salía de su hogar, que se encontraba en la calle Francisco Carvallo, Las Mercedes del Llano, a una cuadra de la Plaza Bolívar. Se sabe que portaba una camisa y un pantalón jean, además de que lucía un indistinguible sombrero de color marrón y botas de trabajo.
“Ese día la pasó buscando el ganadero Arturo Camaripano, porque ella debía realizar un trabajo en dos fundos de su propiedad ubicados entre Las Mercedes del Llano y Santa Rita de Manapire, sur del estado Guárico”, relató el periodista. Según los testimonios de los trabajadores, González y Campirano llegaron al Fundo San Ramón aproximadamente a las 8:30 a.m.
Posteriormente, se trasladaron al “Vaquero”, una propiedad perteneciente a Camaripano, a eso de las 10:30 a.m. y que quedaba a 20 kilómetros de distancia de “San Ramón”; sin embargo, no llegaron a su destino. Con el transcurrir de las horas matutinas, el capataz del hato Vaquero se comunicó con el Fundo San Ramón para tantear si la dupla había salido y las alertas se le activaron cuando le corroboraron su salida, puesto a que todavía no daban señales de presencia.
“En virtud de ello, el encargado del fundo Vaquero se dirige hasta la entrada principal de la propiedad y se dan cuenta que había sangre y casquillos de bala. A partir de allí, el capataz del fundo Vaqueros hizo una llamada a la casa de Arturo Camaripano, también ubicada en Las Mercedes del Llano, para informar lo ocurrido”, agregó Rojas.
Los familiares de las víctimas reportaron la desaparición a las autoridades policiales, donde se asignó a una comisión mixta del Cicpc y a la Guardia Nacional Bolivariana para abrir una investigación, que incluyó el interrogatorio de parientes y empleados de ambos fundos.
Más adelante, dieron con el vehículo que utilizaban González y Camaripano previo a su desaparición, la cual era una camioneta Nissan Frontier color azul. “Fue localizada en las cercanías de la ciudad de Calabozo, a orilla de la carretera. Testigos dicen haber visto esa camioneta que era conducida por una persona con guantes blancos”, agregó el comunicador.
Un misterio sin resolver: ¿Cuál era el objetivo del secuestro? Un rescate en efectivo obviamente, puesto a que un desconocido contactó a la familia de Camaripano y de Carmen González para exigir una exorbitante suma de bolívares para la liberación de los rehenes.
“La telefonía realizada por el Cicpc arroja que realizaron una llamada telefónica desde Las Mercedes del Llano, informando a una persona, presumimos que integra al grupo de secuestradores, que ya Camaripano y la veterinaria Carmen González habían salido rumbo al campo”, comentó el periodista. En el ínterin de la investigación, el Cicpc Guárico pidió una colaboración a la sede central de la policía científica.
“Es así que una comisión especial llegó de Caracas a Guárico y encontraron irregularidades en la investigación, al punto que todo lo recabado en la casa de Carmen González no aparece en las evidencias colectadas, ni reportado en las actas, según versiones. ‘Hay algo raro en este caso, pero no sabemos qué está pasando’, le comentó un funcionario de Caracas a un familiar de la veterinaria Carmen González”, explicó Rojas.
Es aquí cuando los funcionarios del Cicpc empezaron a hacer una reconstrucción de los hechos en los fundos Vaqueros y San Ramón. “Muchos campesinos del sector dijeron haber oído disparos ese día del secuestro. Posteriormente la investigación fue paralizada y así se lo comunicaron extraoficialmente a familiares de la veterinaria Carmen González”, agregó.
Lo extraño del caso es que los bienes de González desaparecieron en medio de las investigaciones, lo que apunta a que los autores materiales e intelectuales del secuestro son los propios agentes del Cicpc y la delincuencia organizada en el sector. Se presumen que los cinco sujetos que cometieron el doble secuestro, huyeron con los bienes en metálico que les quitaron a las víctimas.
“Al producirse ese rompimiento, los agentes del Cicpc inician un rastreo para ubicar a estos delincuentes. En esas gestiones, los funcionarios detuvieron a cinco presuntos participantes en el secuestro de Carmen González y Arturo Camaripano. Los detuvieron y desaparecieron, algunos de ellos mediante el asesinato, según las investigaciones”, comentó el reportero.
Al día de hoy, existe un expediente abierto sobre estas cinco desapariciones adicionales y, paralelo a ello, figuran nueve funcionarios del Cicpc , algunos de ellos identificados como:
Con Informacion de LA IGUANA
