Nueva York, 5 noviembre, (batalladeideas.com).- Los especialistas en derechos humanos de la ONU señalaron este martes que los ataques mortales realizados por el ejército de Estados Unidos (EE. UU.) contra barcos en el Caribe y el Pacífico Oriental podrían representar crímenes internacionales, al infringir las normas esenciales del derecho internacional y los derechos humanos.
El mensaje emitido por la ONU indica que, desde el 2 de septiembre de 2025, han ocurrido al menos 15 asaltos, resultando en 64 fallecidos y tres sobrevivientes. Los oficiales estadounidenses afirman que las acciones estaban enfocadas en supuestos narcotraficantes, pero los especialistas argumentan que no hubo una base legal o militar adecuada para tales medidas.
Asesinatos ilícitos sin el debido proceso.
Los expertos describieron los bombardeos como “ejecuciones ilegales ordenadas por un gobierno, sin el respeto al proceso judicial o legal”.
Se señaló que los ataques no se justifican ni como defensa legítima del país, ni en guerras reconocidas, ni frente a riesgos inminentes, lo que infringe el derecho internacional de los derechos humanos y las leyes marítimas internacionales.
«La reiterada y sistemática naturaleza de estos ataques, todos dirigidos a pequeñas embarcaciones sin un aparente esfuerzo por capturar a los individuos ni presentar pruebas claras de su legitimidad como objetivos, plantea serias inquietudes sobre la posible perpetración de crímenes internacionales», afirmaron.
Convocatoria al respeto de las normativas internacionales
Los especialistas señalaron que los integrantes de las fuerzas armadas de EE. UU. deben evitar llevar a cabo órdenes claramente ilegales y están obligados a prevenir graves violaciones de los derechos humanos.
“El respeto al derecho a la vida es sacrosanto y debe ser defendido por todos los Estados”, subrayaron.
Asimismo, exhortaron al Gobierno de Estados Unidos a detener de inmediato los ataques en alta mar y a garantizar investigaciones exhaustivas e imparciales que permitan justicia y reparación a las familias de las víctimas.
VENEZUELA NEWS/BDI
