Madrid, 12 mayo, batalladeideas.com.- El cadáver de Santa Teresa de Jesús se encuentra en la Basílica de la Anunciación de Alba de Tormes (España), su lugar de origen, en “un evento histórico y singular que no se repetirá por mucho tiempo”, según se menciona desde el monasterio carmelita de la Anunciación de Nuestra Señora.
Hasta el 25 de mayo, el cuerpo de la santa reformadora de la Orden del Carmelo podrá ser venerado públicamente de manera excepcional, ya que desde su fallecimiento en 1582, esto solo ha ocurrido en dos ocasiones más, en 1760 y 1914.
La primera ocasión en que se presentó para su adoración pública fue al inaugurarse el nuevo y definitivo sepulcro. En esa oportunidad, “el cadáver se mostró en la reja del coro bajo durante aproximadamente siete horas el día trece de octubre”, después de lo cual se instaló el arca de plata en el nuevo ataúd de mármol, señala el sitio web del monasterio.
En el año 1914, el sepulcro teresiano fue desenterrado en dos ocasiones. La primera el 16 de agosto y el cuerpo fue exhibido en el camarín alto, de forma privada, hasta el día 23 de ese mes en que fue vuelto a colocar en el sepulcro de mármol.
Cinco días más tarde, el 28 de agosto, se volvió a abrir para la devoción pública, por unas horas, cerrando nuevamente ese mismo día.

De acuerdo al monasterio, “se intentó reabrir entre 1981 y 1982 por el IV centenario de la muerte de Santa Teresa de Jesús”, sin embargo, no se llevó a cabo.
La devoción pública de 2025 se sitúa en la aprobación del Papa Francisco del reconocimiento del cuerpo de la santa, lo que resultó en la apertura del sepulcro en dos ocasiones.
ACI PRENSA
