Venezolanos que hacían vida en el centro poblado en Ayacucho, Perú, recibieron el lunes pasado una serie de medidas restrictivas para abandonar la zona voluntariamente.
De acuerdo con medios locales, la municipalidad del centro poblado Relave, en la provincia ayacuchana de Parinacochas, lanzó un plazo de 24 horas para que extranjeros en la zona abandonen voluntariamente su jurisdicción. La medida fue adoptada en coordinación con el frente de defensa y una asociación local.
Según el comunicado, la decisión fue tomada debido a los constantes hechos de violencia que han afectado a los habitantes de Relave. “Hay familias que están siendo extorsionados y amenazados de muerte por unos extranjeros venezolanos. Este acuerdo es para salvaguardar a los pobladores”, se lee en la parte final del texto.
Entre los acuerdos a los que llegaron en reunión en el centro poblado de Relave, en Ayacucho, está el no dar trabajo a las personas extranjeras y sancionar a quienes incumplan ese compromiso. También apuntaron que se sancionara con 3000 soles a quienes cedan en alquiler habitaciones o departamentos a ciudadanos no peruanos.
Es así, que las personas en condición migrante, se vieron forzados a abandonar el lugar. Se retiraron de forma pacífica del centro poblado de Relave, en el distrito de Pullo, provincia de Parinacochas.
El consejero por Parinacochas, Johon Huachaca, señaló para el medio local Jornada que solicitaron a la Policía Nacional del Perú la “situación de auxilio”.
Calcula la autoridad local que serían cerca de 300 venezolanos en el lugar, incluyendo menores de edad, que se buscaba expulsar por acuerdo de los pobladores. El consejero también remarcó que los extranjeros se fueron de manera pacífica y tranquila, sin ningún conflicto de por medio. Muchos de ellos se habrían reinstalado en Chala, Arequipa.
Con Información de EL ARAGUEÑO.
