Miami, 19 agosto, (batalladeideas.com).- Florida aumentó a diez su récord de ejecuciones en un año al llevar a cabo este martes la pena de muerte de Kayle Bates, un veterano de la Fuerza Aérea de 67 años, a pesar de los crecientes cuestionamientos de activistas y organizaciones civiles, reportó EFE.
Las autoridades carcelarias administraron a Bates la inyección letal a las 18:00 horas locales (22:00 GMT) en la Prisión Estatal de Florida en Raiford, en el norte del estado, que concentra más de un tercio de todas las ejecuciones en Estados Unidos en este año y que ya había establecido un récord de nueve el 31 de julio pasado.
Bates fue condenado a muerte por homicidio en primer grado, robo a mano armada e intento de agresión sexual contra Janet White, empleada de una oficina de seguros en el condado Bay del norte de Florida, el 14 de junio de 1982, de acuerdo con su expediente.
«Los documentos judiciales indican que Bates secuestró a la víctima de su oficina, la llevó a un bosque situado detrás del edificio, trató de violarla, la apuñaló hasta asesinarla y le robó un anillo de diamantes de uno de sus dedos».
La ejecución se llevó a cabo a pesar de que más de 130 veteranos de guerra solicitaron la semana pasada en una carta al gobernador de Florida, Ron DeSantis, que detuviera la pena de muerte a exmilitares estadounidenses, como Bates, al señalar que alrededor de 30 de ellos están en el corredor de la muerte.
La organización Floridanos por Alternativas a la Pena de Muerte (FADP, en inglés) presentó este martes una solicitud donde señaló que «el caso de Kyle destaca los serios fallos en el sistema de la pena de muerte en Florida».
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