Hace un año, una cumbre del G7 sobre finanzas resultó en progresos hacia un entendimiento para destinar los intereses generados por los activos soberanos rusos que fueron congelados en respuesta a la invasión de Ucrania en 2022.
El jueves en Canadá, los ministros de finanzas del G7 comenzaron las discusiones finales para mostrar una postura unida al finalizar una reunión de tres días, a pesar de las marcadas diferencias dentro del grupo sobre cuestiones como los aranceles y Ucrania.
El gobierno canadiense, que pidió al ministro de Finanzas de Ucrania que envíe un «mensaje claro al mundo», definió como objetivos para esta reunión «recuperar la estabilidad y el crecimiento» y reafirmar el respaldo a Kiev.
De acuerdo con fuentes diplomáticas, las naciones están elaborando un comunicado final que se dará a conocer este jueves.
Otra fuente implicada en las negociaciones afirmó el miércoles que ciertos miembros estaban dispuestos a retirarse de las conversaciones si esto ocasionaba una nueva fuente de fricción con Estados Unidos.
«El entorno fue favorable y edificante», aseguró a AFP el comisario europeo de Asuntos Económicos, Valdis Dombrovskis.
Se ha progresado en varios asuntos, comentó, especialmente en lo relacionado con los desequilibrios en la economía global y la reacción a la agresión rusa en Ucrania.
«Conversamos entre compañeros y aliados», expresó a la AFP el ministro de Finanzas francés, Eric Lombard. «No coincidimos en todo, pero conversamos sobre todo».
Lombard destacó el «notable avance» en el respaldo a Ucrania y la creciente presión sobre Moscú.
Con Informacion de BANCA Y NEGOCIOS.
