Bogotá, 21 abril, batalladeideas.com.- El gobierno de Colombia revela un complot con asesinos a sueldo para eliminar a miembros de las fuerzas armadas. El lunes, el ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, reveló un plan con sicarios ordenado por grupos ilegales para matar a uniformados, que en la última semana ha dejado seis policías y dos militares muertos.
«Las organizaciones delictivas han elegido el sicariato y los ataques terroristas característicos de un cártel, tal como ocurrió en los años 80», declaró a los medios Sánchez, refiriéndose a los cárteles de narcotráfico que, en ese tiempo, pagaron por asesinar policías y detonaban bombas que causaban la muerte de civiles.
El ministro señaló que posee datos que sugieren que los recientes homicidios fueron solicitados principalmente por el Clan del Golfo, el cártel más activo del país, y en segundo lugar por la guerrilla Ejército de Liberación Nacional.
Sánchez señaló que el Clan del Golfo opera en represalia por la muerte de su quinto líder, José Demoya Hernández, apodado “Chirimoya”, en operaciones militares a principios de abril. Es una «venganza loca de quienes no pueden confrontar a la autoridad», añadió.
El gobierno de Gustavo Petro, el primer presidente de inclinación izquierdista, realiza acercamientos con el Clan del Golfo con la intención de establecer una mesa de negociación legal para su desmantelamiento. Mientras que en enero interrumpió la mesa de diálogo con el ELN, en protesta por una serie de violencias en el noreste del país que resultaron en la muerte de más de 80 personas tras choques con otro grupo adversario.
El brigadier general Carlos Fernando Triana, director de la Policía Nacional, propuso una recompensa de 100 millones de pesos (cerca de 23.000 dólares) por datos que conduzcan a la captura de quienes asesinaron a los policías.
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