Un estudio genético de restos humanos mostró patrones de continuidad a través de generaciones y una organización doméstica influenciada por lazos femeninos.
En las llanuras de Anatolia central, Turquía, se halla Çatalhöyük, uno de los más antiguos asentamientos humanos del planeta. Este asentamiento del Neolítico contuvo a una comunidad que residía en viviendas de adobe erigidas una al lado de otra, sin calles, y a las que se ingresaba por los techos.
A lo largo de los años, los pobladores enterraron a sus difuntos bajo los suelos de sus casas, lo que generó una cultura que actualmente proporciona pistas sobre sus modos de vida, vínculos familiares y estructura social.
Una investigación reciente publicada en la revista Science añade una nueva perspectiva al estudio de esta comunidad neolítica que habría existido entre el 7100 y el 6000 a. C. Un grupo internacional de investigadores de Turquía, Dinamarca, Suecia, Alemania y Estados Unidos examinó el ADN de 131 personas sepultadas en el sitio. El descubrimiento más significativo: las relaciones de parentesco más cercanas entre individuos enterrados en la misma casa seguían un esquema fundamentado en lazos femeninos.
Con Informacion de INFOBAE.
