Buenos Aires, 26 noviembre, (batalladeideas.com).- La compañía multinacional Whirlpool informó sobre el cierre irreversible de su fábrica de lavarropas en el parque industrial de Fátima (Pilar), lo que resultó en la despedida de 220 empleados y señalando el final de su operación industrial en Argentina. La resolución muestra la crisis del sector industrial frente a la recesión, la disminución del consumo y el incremento de importaciones.
La compañía, que en 2022 abrió la planta con una inversión de US$50 millones y expectativas de fabricar 300 mil unidades al año, justificó la clausura por «la necesidad de mejorar la competitividad en un contexto complicado«. No obstante, empleados como Ignacio Cabezas señalaron la ausencia de aviso anticipado: «Nos proporcionaron un medio de transporte para quien desee irse. «No partiremos hasta que nos ofrezcan una respuesta lógica».
Este cierre se inscribe en una ola de desinversiones en el sector industrial: firmas como Essen, Grupo Dass, Kenvue y Kimberly-Clark también han reducido su producción o clausurado plantas, exacerbando una crisis laboral que ya posiciona el desempleo como la principal inquietud para el 29.8% de los argentinos.
A medida que se aproxima la Navidad, las 220 familias perjudicadas enfrentan un porvenir incierto. Un empleado indicó: «Fabricábamos lavarropas de siete kilos que comercializábamos a $800.000, mientras que una marca china vale la mitad». La motosierra libertaria, en lugar de formar «héroes» empresarios, es un reflejo del derrumbe de un modelo que sacrifica empleos en favor de las importaciones.
VENEZUELA NEWS/BDI
