El binomio entre servicios y precios ha potenciado la oferta, siendo un incentivo para que los clientes de la zona realicen sus adquisiciones en estas instalaciones.
Una costumbre de larga data, transmitida en todas las familias de Maturin y que parecía haber desaparecido, era visitar los mercados municipales para obtener los alimentos semanalmente.
Esta rutina había sido reemplazada por otras alternativas de suministro, pero en la actualidad se ha venido restableciendo gracias al esfuerzo y dedicación de un número considerable de productores y vendedores que sustentan sus vidas en los espacios municipales.
Alexander Núñez, líder del Servicio Autónomo de Abastecimiento y Mercados (Serviamer), señaló que las ventas se han elevado, lo que se refleja en el consumo de los maturines.
De acuerdo con los datos que gestionamos, las ventas han experimentado un aumento del 45%. Esto se atribuye al trabajo de organización llevado a cabo en todos los mercados y ha surgido de la preocupación de la alcaldesa Ana Fuentes, por contar con lugares atractivos para que los consumidores realicen sus compras.
El líder de Serviamer resaltó que el aumento en las ventas ha sido principalmente resultado de los precios más asequibles que se proporcionan en los mercados municipales.
Hay alimentos que se venden a costos muy atractivos, un ejemplo de esto es el plátano, que se puede obtener por menos de 10 bolívares por pieza.
Existen productos como el pescado, en los que el precio de venta puede ser hasta un 45% inferior a cualquier pescadería del municipio. Este ha representado un ahorro considerable, facilitando a los consumidores la adquisición de grandes volúmenes de alimentos.
Con la información de El periódico de monagas.
