Madrid, 17 feb (batalladeideas.com).- El resultado positivo de Jannik Sinner por Clostebol en marzo pasado ha causado bastante revuelo en el ámbito deportivo. Para comenzar, nadie tuvo conocimiento de este tema hasta agosto, por lo que el tenista italiano, que ocupa el puesto 1 en el mundo, estuvo seis meses compitiendo sin que el resto de los jugadores o los aficionados al tenis conocieran la situación que enfrentaba. Silencio hasta que la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) lo consideró no culpable.
El único castigo de la ITIA consistió en la resta de puntos de Indian Wells, donde llegó a semifinales. Solo eso, algo que enfureció a gran parte del tenis, incluidos jugadores como Ymer, Jarry, Brooksby o Sharapova. Todos ellos castigados por más de un año tras obtener un positivo involuntario. Tratamiento distinto que reportó la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), que actuó de manera proactiva y pidió sanciones de uno a dos años.
No obstante, la AMA ha alcanzado un pacto antes del juicio programado para Sinner el próximo abril y reduce la sanción a tres meses. Una sanción personalizada, ya que no se ven afectados los puntos ATP, no se pierden Grand Slams y participará en el Masters 1000 de Roma, un evento donde gozará del respaldo del público italiano, que opina que la sanción a Jannik es injusta y cree que es inocente.
La forma en que se ha manejado el caso ha provocado la indignación de gran parte del deporte, más por el secretismo que ha rodeado el asunto que por si Sinner es culpable o no. Al final, casi no se ha proporcionado información y tanto la ATP como la ITIA están de acuerdo en que el tenista «no deseó introducir esa sustancia en su organismo» y que «no tuvo impacto en su rendimiento». Por el contrario.
En España se presenta el caso de Laura Barquero, quien fue sancionada con seis años por dar positivo en Clostebol, la misma sustancia que Sinner. En realidad, le pasó con la misma crema que usaron con el tenista italiano, Trofodermin, aunque su variante fue distinta a la que utilizó el número 1 del mundo.
Descubrimos que el resultado positivo se debió a una crema que una compañera me había dejado hace meses en un curso, en caso de que la necesitara para una herida que tenía. Me lo dio sin caja ni instrucciones, y nunca lo utilicé.
Al regresar a mi hogar en Bérgamo, la guardé en un cajón con otras cremas y medicinas y la dejé de lado. Desafortunadamente y, como descubrimos más tarde, el tubo tenía residuos en su parte externa y terminó ensuciando otros artículos que incluí en el neceser que llevé a los Juegos», afirmó a Hielo Español.
Ese positivo fue detectado tras el regreso de los Juegos de Invierno, el 18 de febrero de 2022. Inicialmente, debido a la falta de intención, la sanción fue de un año, pero la AMA apeló al TAS. Posteriormente, en las semanas anteriores a su regreso en 2023, se le realizó otra prueba y nuevamente dio positivo.
«No puedo ofrecer más detalles sobre el segundo positivo porque no los tengo. Había adoptado todas las medidas necesarias, modifiqué mi rutina para prevenir cualquier posibilidad de contaminación. Casi vivía en una caja de cristal, se cuidaba de todo», comentó.
Con Informacion de EL DEBATE
