Israel continúa negando el ingreso de asistencia humanitaria, recibiendo acusaciones de la ONU por permitir la muerte por inanición de sus ciudadanos.
Un representante de la ONU en Gaza advirtió que el riesgo de una hambruna es ahora más amenazante debido al colapso de la ley y el orden, ya la lucha caótica por los limitados suministros.
“Es una lucha diaria por la supervivencia. Vi a decenas de mujeres y niños rebuscando en grandes vertederos”, señaló el jefe de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU para los territorios palestinos ocupados, Ajith Sunghay, en rueda de prensa para los periodistas acreditados ante Naciones Unidas en Ginebra.
“El colapso del orden público exacerba la situación, con cada vez más saqueos y luchas por los escasos recursos”, afirmó Sunghay, quien subrayó que en un momento en el que los precios de los pocos productos disponibles se han puesto por las nubes “la gente es asesinada cuando intenta simplemente comprar pan”.
“No son incidentes aislados, la anarquía que advertíamos que podría llegar a Gaza hace meses ya está aquí”, aseguró el representante local de la oficina que a nivel global encabeza el alto comisionado de la ONU Volker Türk.
Sunghay recordó que Naciones Unidas no ha logrado enviar asistencia humanitaria al norte de Gaza, donde aproximadamente 70.000 personas siguen viviendo (la Ciudad de Gaza, capital de la mitad septentrional de la Franja, tenía más de 700.000 habitantes antes del conflicto).
El representante de la ONU informó también sobre múltiples situaciones de violencia sexual y de género, como violaciones, cometidas contra aquellos que buscan refugio en la zona debido a la ausencia de fuerzas policiales.
Sunghay detalló que en la región, numerosos desplazados de lugares como Jabaliya, Beit Lahiya o Beit Hanoun están buscando protección en estructuras dañadas o zonas improvisadas, con condiciones precarias y graves problemas de salubridad. “Las mujeres que conocí allí habían perdido a familiares, o se habían visto forzadas a separarse de ellos, o tenían parientes enterrados bajo los escombros, o estaban heridas y enfermas”, detalló.
