El debate sobre los riesgos del rápido desarrollo de la IA se ha intensificado en los últimos días después de que el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, pidiera ralentizar el desarrollo de los sistemas más avanzados y reforzar la seguridad.
La inteligencia artificial (IA) se abrirá paso en los debates de la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas en un momento marcado por los llamamientos a ralentizar su desarrollo, en medio de la pugna entre Estados Unidos y China por el liderazgo tecnológico y los esfuerzos de Europa para no quedar relegada.
Francia, que ejerce este mes la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad, prepara además una reunión sobre IA y seguridad durante la semana de alto nivel de la Asamblea, que comienza el martes, aunque la fecha y el formato todavía están por confirmar.
El debate sobre los riesgos del rápido desarrollo de la IA se ha intensificado en los últimos días después de que el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, pidiera ralentizar el desarrollo de los sistemas más avanzados y reforzar la seguridad, propuesta respaldada por otros líderes del sector como Sam Altman, de OpenAI, que además retrasó la salida a bolsa de su compañía.
La semana de alto nivel coincidirá también con la visita del presidente chino, Xi Jinping, a Washington el próximo día 24, para reunirse con su homólogo, Donald Trump, en unas conversaciones en las que la IA forma parte de las grandes diferencias entre ambas potencias.
Mientras Trump insiste en que cualquier freno al desarrollo de la IA beneficia a China, Pekín acelera sus propios modelos y cuestiona las propuestas estadounidenses para limitar el avance de esta tecnología.
En ese contexto, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, se reunirá este fin de semana con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, en unas conversaciones que incluirán la IA y sus riesgos, según el medio Axios.
Pero la pugna entre Washington y Pekín no se limita a quién desarrolla los modelos de IA más avanzados, sino que también está en juego el acceso a los chips más sofisticados, los centros de datos, la capacidad de computación y la energía necesaria para alimentarlos.
China no estará representada por Xi en el debate de alto nivel de la Asamblea y en su lugar se espera que intervenga el vicepresidente Han Zheng el sábado 26.
La UE busca su espacio
Entretanto, la Unión Europea (UE) busca encontrar su propio espacio y este año ha comenzado a aplicar su marco de supervisión de la inteligencia artificial, establecido por la Ley de IA de la UE (AI Act), aunque también ha simplificado parte de sus normas para favorecer la innovación y la competitividad.
Bruselas quiere establecer salvaguardas para la tecnología sin quedar al margen de una carrera en la que Estados Unidos y China llevan ventaja.
En ese contexto, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, advirtió esta semana del riesgo de que Europa quede expuesta por su dependencia de tecnologías e infraestructuras extranjeras y reclamó que desarrolle sus propios modelos de IA y centros de datos.
Con Informacion de GLOBOVISION.
