Washington, 10 mayo (batalladeideas.com).- Más del 60 % del incremento mensual del IPC estuvo relacionado con el sector energético por la guerra en Irán.
La inflación en Estados Unidos se volvió a acelerar en mayo, alcanzando su nivel más elevado en tres años, impulsada principalmente por el incremento de los precios de la energía provocado por el conflicto con Irán.
A pesar de que el aumento del precio de la gasolina sigue impactando a los consumidores y a las empresas, las cifras indican que las presiones inflacionarias en otros ámbitos de la economía fueron más leves.
El Departamento de Trabajo comunicó este miércoles que el índice de precios al consumidor (IPC) mostró una variación interanual del 4,2 %, en comparación con el 3,8 % registrado en abril. Es la cifra más alta desde abril de 2023 y corroboran que el conflicto en Oriente Medio continúa teniendo efectos directos en la economía de Estados Unidos.
A pesar del aumento anual, las cifras mensuales presentaron algunas indicaciones de mejora. Los precios se incrementaron un 0,5 % en mayo en comparación con el mes anterior, una leve desaceleración frente al 0,6 % reportado en abril y mucho menos que el 0,9 % visto en marzo, cuando los impactos iniciales de la crisis energética fueron más fuertes.
Los analistas subrayaron particularmente la conducta de la inflación subyacente, que omite los precios de alimentos y energía debido a su inestabilidad. Este indicador aumentó un 2,9 % en relación con mayo del año anterior, apenas una décima por encima de la cifra de abril.
Mensualmente, la inflación subyacente creció un 0,2 %, menos de lo anticipado por los mercados y por debajo del aumento del 0,4 % observado el mes anterior.
De acuerdo con el informe oficial, más del 60 % del aumento mensual del IPC estuvo vinculado al sector energético. Desde el comienzo de las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero.
LA FM/BDI
