Dallas, 28 junio (batalladeideas.com).- Un exagente del FBI ha planteado una teoría impactante sobre un posible asesinato. La policía estadounidense descubrió una nueva pista en el caso del fallecimiento de Melissa Casias, empleada del Laboratorio Nacional de Los Álamos, quien había estado desaparecida casi un año.
Después del descubrimiento, se planteó la hipótesis de que fue víctima de un homicidio, reportan fuentes locales.
Los restos de huesos de Casias fueron descubiertos el 28 de mayo en el Bosque Nacional Carson, en el estado de Nuevo México. Cerca de la zona se halló una pistola. Las autoridades informaron que la tomografía computarizada preliminar, ejecutada para identificar las fracturas del cráneo y potencialmente, la causa del fallecimiento, «no halló ninguna bala en el cráneo».
El exagente del FBI Ben Hansen sugirió en el pódcast ‘Brian Entin Investigates’ que la mujer podría haber sido víctima de un asesinato. «Solo con lo que han mostrado, resulta muy sospechoso.»
«No estoy seguro de asignarle un porcentaje, pero lo percibo más como un 80 % de posibilidad de que hubo trampa en lugar de alguien que solo estaba deprimido», comentó.
Hansen también propuso la hipótesis de que Casias fue eliminada por alguien que tenía acceso a tecnología avanzada, como un dispositivo de energía dirigida, capaz de lanzar ráfagas de radiación de microondas y partículas cargadas hacia un objetivo.
La pérdida de Casias.
Casias fue informada como ausente el 26 de junio del año anterior. Ese día, según su marido, lo dejó a él en el laboratorio diciendo que había olvidado su identificación y que regresaría a casa.
Su hija comentó que más tarde su madre le dijo que consideraba teletrabajar.
Ese mismo día, eliminó toda la información de sus móviles y los dejó en su casa junto con sus documentos de identificación. Luego, fue avistada por última vez transitando sola por una carretera a aproximadamente cinco kilómetros de su hogar.
El Laboratorio Nacional de Los Álamos fue creado durante la Segunda Guerra Mundial para el Proyecto Manhattan —el programa que desarrolló la bomba atómica— y desde entonces sigue siendo una de las instalaciones más secretas y estratégicas de Estados Unidos en materia de armas nucleares.
RT ESPAÑOL/BDI
