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La NASA compara El Niño de 1997, 2015, 2026 y llega a una alarmante conclusión.

Redacción Batalladeideas
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«El Niño actual rivaliza con estos pesos gigantes del pasado», advirtió la agencia espacial.

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) difundió este 23 de octubre una serie de imágenes satelitales en las que compara la evolución del actual fenómeno de El Niño con dos de los episodios más destructivos registrados en la historia reciente: los de 1997-1998 y 2015-2016. Tras el análisis altimétrico, los científicos de la agencia espacial estadounidense llegaron a una alarmante conclusión: el evento en desarrollo rivaliza en intensidad con los mayores precedentes y podría ser incluso más severo.

«El Niño actual rivaliza con estos pesos gigantes del pasado», advirtió la agencia espacial, destacando que los patrones observados sugieren un impacto de gran escala en el clima global.

El fenómeno de El Niño ocurre de forma cíclica cada dos a siete años debido al calentamiento anómalo de las aguas en el Pacífico ecuatorial. El proceso se desencadena cuando los vientos alisios, encargados habitualmente de retener las aguas cálidas en el oeste del océano, se debilitan. Esto permite que las masas de agua caliente se desplacen hacia el este, alterando la circulación atmosférica y reforzando un ciclo de calentamiento continuo.

Los antecedentes más graves de este fenómeno provocaron en el pasado desastres de gran magnitud: Incendios forestales masivos en Indonesia y la cuenca de la Amazonía, procesos de sequía extrema en el sur de África que derivaron en la pérdida generalizada de cosechas y hasta torrenciales precipitaciones e inundaciones en el sur de California y otras regiones de América.

Para monitorear el comportamiento del fenómeno, la NASA recurre a satélites altimétricos que miden la altura de la superficie marina, dado que el agua se expande térmicamente al elevar su temperatura. En las tres fotografías publicadas, las anomalías en el nivel del mar se identifican mediante una escala de colores: el rojo señala los niveles superiores a lo normal, el blanco indica niveles neutros y el azul representa niveles inferiores.

Josh Willis, científico de proyectos de las misiones sobre el nivel del mar de la NASA, subrayó la importancia del registro histórico acumulado: «Lo que hace única la altimetría es que contamos con un registro de 35 años procedente de satélites casi idénticos (…). Eso nos permite mirar hacia atrás y comparar este fenómeno de El Niño con lo que ocurrió en el 97, y en estos momentos parece que va a ser aún más intenso», afirmó Willis.

A pesar de compartir patrones generales, cada evento de El Niño presenta particularidades según el punto de acumulación de calor y la respuesta de la atmósfera. El investigador explicó que la inclinación del nivel del mar actual y la propagación de aguas cálidas hacia las costas sudamericanas guardan estrecha similitud con lo sucedido a finales de la década de 1990. Sin embargo, los expertos piden cautela sobre el alcance definitivo de las consecuencias.

«Aquí siempre hay un poco de incertidumbre», concluyó Willis, puntualizando que los pronósticos actuales representan la «mejor estimación para el momento» con la que cuentan los científicos.

Con Informacion de EL UNIVERSAL.

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