- La procrastinación tiene su origen en una mala gestión de las emociones que genera un rechazo hacia una tarea
- Encontrar formas para afrontar las tareas de otro modo es una buena estrategia para evitar postergarlas
Frecuentemente, se asocia la procrastinación con la falta de ganas de realizar una tarea. No obstante, la verdad suele estar bastante alejada de esta situación, y la tendencia a posponer las obligaciones está vinculada a dificultades en el manejo de las emociones que surgen en momentos de estrés, ansiedad, desafío o, simplemente, aburrimiento.
La autora y especialista en administración del tiempo Elizabeth Grace Saunders sugiere en un artículo de FastCompany que examinar las razones detrás de la resistencia a realizar una tarea específica te ayudará a descubrir una forma de enfrentarla antes de que sea demasiado tarde.
Ansiedad: solo al pensar en la tarea sientes temor.
Ante un proyecto difícil o aburrido, solo pensar en enfrentar ese desafío puede hacer que evites realizarlo, incluso siendo consciente de que es un autoengaño, y al final lo harás de todas formas, pero con la ansiedad adicional de no cumplir con los plazos.
Con Informacion de XATAKA
