Frente a la continuación de las lluvias, las autoridades exhortaron a los habitantes a no arrojar residuos en los sistemas de lluvia y a adoptar medidas de precaución en áreas próximas a ríos y canales.
Juan Carlos Calvimontes, viceministro de Defensa Civil, comunicó que las intensas precipitaciones que afectan a Bolivia han provocado serios daños en el país, con un total de 50.171 hogares impactados en 55 municipios del país, 296 viviendas completamente destruidas y la pérdida de 18 vidas.
Durante una conferencia de prensa, Calvimontes detalló que 55 municipios y 664 comunidades han sido afectados por los desastres, siendo los departamentos de La Paz y Beni los más perjudicados.
“Ya son 12 los municipios que han declarado desastre municipal; de estos, 11 están básicamente en el departamento de La Paz y uno en el departamento de Beni”, precisó.
Calvimontes también resaltó la entrega de mapas de riesgo a municipios de Cochabamba como una medida preventiva clave.
Los mapas, elaborados con apoyo técnico y basados en fenómenos previos como granizadas, sequías e inundaciones, buscan ayudar a las autoridades locales a identificar zonas vulnerables y tomar decisiones anticipadas.
“Con este instrumento técnico los alcaldes municipales van a tener la posibilidad de identificar, en cada uno de sus municipios, a las comunidades o los sectores vulnerables para cada uno de estos de estos eventos”, explicó.
En la ciudad de La Paz, el secretario municipal de Resiliencia y Gestión de Vulnerabilidad, Juan Pablo Palma, informó que el miércoles se registraron lluvias continuas durante 17 horas, las cuales provocaron emergencias en diferentes zonas.
Entre los incidentes destacados, se reportó la caída de un muro cerca del parque de Las Cebras, que afectó a propiedades vecinas.
Palma advirtió sobre la posibilidad de más lluvias hasta la medianoche del jueves, con grandes crecidas en los ríos Choqueyapu, Orkojahuira, Irpavi y Achumani.
Por otra parte, el jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) del municipio cochabambino, Denis Rosales, señaló que el colapso del sistema de desagüe pluvial en la avenida Ayacucho provocó anegamientos de hasta medio metro de altura, poniendo en peligro viviendas y negocios.
Según Rosales, el depósito de residuos en las alcantarillas empeora la situación, dado que el sistema no está concebido para gestionar residuos sólidos.
La UGR movilizó más de 200 empleados y equipos en zonas de alto riesgo, como Taquiña y Pintumayu, para gestionar emergencias. Además, se estableció una línea sin costo y un número de WhatsApp para que los habitantes puedan informar sobre incidentes durante las 24 horas del día.
Con la información de teleSURtv.net.
