La inmunización previene cada año entre 3.5 y 5 millones de muertes debido a enfermedades como el tétanos, la difteria, la tos ferina y la gripe.
La vacunación constituye un avance importante en la salud y el progreso mundial, salvando a millones de personas anualmente. Las vacunas son esenciales para reducir la propagación de enfermedades al potenciar las defensas naturales del organismo.
La inmunización activa el sistema de defensas, facilitando que el cuerpo se prepare de forma más eficaz para lidiar y combatir diversas infecciones.
Anualmente, la vacunación evita entre 3,5 y 5 millones de fallecimientos debido a enfermedades como la difteria, el tétanos, la tos ferina, la influenza y el sarampión. Esta clase de prevención es fundamental en la infancia, puesto que resguarda a los niños de enfermedades graves, algunas de las cuales pueden ser fatales.
Las enfermedades más frecuentes en esta población son las infecciones respiratorias, que son provocadas por virus como el rinovirus, adenovirus, metapneumovirus, el virus sincitial respiratorio (VSR), la influenza y el coronavirus. La difusión de estos se produce fácilmente al estar en contacto cercano con personas enfermas o cuando los individuos infectados expelen gotas o secreciones al hablar, toser o estornudar.
En 2022, los servicios de vacunación a nivel mundial alcanzaron a 4 millones de niños adicionales en comparación con 2021, lo que refleja los esfuerzos para recuperar el avance perdido por la pandemia del COVID-19. De acuerdo con la OMS y Unicef, 20.5 millones de niños no fueron vacunados con una o más dosis de rutina, lo que representa una mejora en comparación con los 24.4 millones de 2021, aunque sigue siendo superior a los 18.4 millones de 2019, lo que enfatiza la importancia de continuar reforzando los programas de vacunación.
Con Información de LA OPINIÓN.
