- Los simulacros son una combinación de desafíos logísticos, riesgos de seguridad y necesidad de coordinación intergubernamental
- El esfuerzo es una de las pruebas más complejas que el país ha enfrentado en materia de defensa civil en tiempos recientes
Durante muchos años, Ishigaki fue un oasis de tranquilidad en el que la principal preocupación de sus habitantes era salvaguardar sus cultivos de las condiciones climáticas y las plagas.
No obstante, recientemente la creciente tensión entre China y Taiwán (y Estados Unidos) ha transformado a la pequeña isla japonesa, situada a tan solo 300 km de Taiwán, en un posible foco de conflicto.
Al igual que en Ishigaki, las demás islas Sakishima, de la prefectura de Okinawa, enfrentan la misma situación y se están alistando para lo peor.
La situación de Ishigaki. Hace algunos años, la isla empezó a «prepararse». La instalación de misiles antibuque y antiaéreos en el área, como parte de un ambicioso programa de modernización militar de Japón, pretendía reforzar la defensa del país, aunque también podría convertir a Ishigaki en un objetivo en caso de un conflicto en la región.
Productores como Tetsuhiro Kinjo, cuyo invernadero se encuentra actualmente en la línea de combate, contaban al New York Times si podrán continuar viviendo en tranquilidad o si el paraíso que han edificado se desvanecerá en medio del fuego cruzado de las potencias.
Con Informacion de XATAKA MAGNET
