Madrid, 31 julio (batalladeideas.com).- La ciudad autónoma española de Ceuta experimenta un flujo continuo de migrantes desde las últimas horas nocturnas.
Miles de personas, incluyendo familias completas y un gran número de niños que en su mayoría viajan con sus padres y otros solos, entran de forma clandestina al país, mientras que el comercio y el turismo enfrentan una parálisis casi total.
En respuesta a esta situación, la Guardia Civil ha establecido un dispositivo en la zona fronteriza, donde los agentes vigilan el tránsito de peatones y vehículos centrándose en el control de acceso, prestando especial atención a los ciudadanos de origen magrebí.
El fenómeno migratorio genera una influencia directa en la vida diaria y la economía urbana. Por un lado, el flujo de turistas en la frontera bajó a niveles muy bajos, ya que muchos viajeros anularon sus viajes o optaron por rutas diferentes para eludir la zona.
Por otro lado, bares, restaurantes, quioscos y distintos locales optaron por cerrar temporalmente, una acción que pretende prevenir posibles incidentes por la elevada concentración de personas en las calles.
VTV/BDI
