La crecida de los ríos Jacutinga y Engano cubrió puentes e incomunicó las zonas rurales de alrededor de Lindóia do Sul.
Un intenso aguacero volvió a afectar a la zona sur de Brasil, causando estragos en 24 localidades del estado de Santa Catarina, donde hasta ahora se han reportado alrededor de 1.300 afectados, comunicaron este domingo fuentes oficiales.
Las lluvias de los últimos dos días han provocado inundaciones, crecidas y deslizamientos de tierra, según informó en un comunicado la Defensa Civil de Santa Catarina, estado brasileño limítrofe con Argentina.
En los municipios que sufrieron más, se registraron acumulaciones de lluvia de entre 130 y 190 mm en las últimas 48 horas. Los daños más severos se registraron en el norte de Santa Catarina.
La situación es “grave” en Araquari, la primera localidad en decretar situación de emergencia. En Joinville, el aluvión dejó “barrios enteros” inundados y daños en la infraestructura urbana.
Las autoridades de Brasil informaron igualmente sobre el colapso de muros en la localidad de São Bento do Sul, según el Gobierno de Santa Catarina.
La situación es “grave” en Araquari, la primera localidad en decretar situación de emergencia. En Joinville, el aluvión dejó “barrios enteros” inundados y daños en la infraestructura urbana.
El gobernador de Santa Catarina, Jorginho Mello, aseguró que están “preparados” para hacer frente a los llamados de emergencia y resaltó el trabajo realizado en las represas a fin de “prevenir grandes catástrofes y sobre todo para salvar vidas”.
El secretario regional de Protección Civil, Fabiano de Souza, indicó que la prioridad en este momento es ofrecer ayuda a los 1.300 perjudicados que se han registrado hasta ahora.
“Estamos movilizando esfuerzos conjuntos para asistir a las poblaciones afectadas, minimizar los daños y garantizar la seguridad”, destacó.
La expectativa es que el temporal remita a partir del lunes, si bien la situación continuará “crítica”, con “posibilidad de nuevas lluvias intensas, especialmente en las áreas próximas” al vecino estado de Paraná.
El sur de Brasil ha sido particularmente afectado este año por tormentas de consecuencias devastadoras.
El más grave de todos ocurrió en mayo en el estado de Rio Grande do Sul, donde fallecieron alrededor de 180 individuos y numerosas localidades, incluyendo Porto Alegre, la capital regional, quedaron sumergidas en agua durante semanas.
Con la información de Primicias.
