Batalladeideas.com, 08 marzo.- Un análisis recién publicado ha estimado cómo cambiará la prevalencia del párkinson a nivel global hasta 2050. De acuerdo a esta estimación, se prevé que 25,2 millones de individuos padecerán esta enfermedad en todo el mundo, lo que indica un incremento del 196% en relación a 2019.
Los investigadores señalan, por consiguiente, que es necesario que nos alistemos frente al incremento de nuevos casos de párkinson y promovamos la creación de estrategias de prevención y control. Imagen: Pixabay
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que impacta a un tipo particular de neuronas, las dopaminérgicas, encargadas de producir y enviar dopamina, un neurotransmisor fundamental en el control del movimiento. En la actualidad, al momento de diagnosticar la enfermedad, el paciente ha sufrido una pérdida considerable de estas neuronas, lo que causa la manifestación de síntomas tanto motores como no motores.
De acuerdo con las proyecciones de la Organización Mundial de la Salud, más de 8,5 millones de individuos en el planeta padecían esta enfermedad en 2019. En España, la Sociedad Española de Neurología calculó que aproximadamente 160 000 personas la sufrían. Y las expectativas no son nada prometedoras.
Se espera que haya más de 25 millones de pacientes con párkinson en 2050.
Un estudio recién publicado ha estimado cómo cambiará la prevalencia del párkinson a nivel mundial hasta el año 2050. De acuerdo a esta proyección, se prevé que 25,2 millones de personas padecerán esta enfermedad a nivel mundial, lo que indica un incremento del 196% en relación a 2019.
Aunque no hay un ranking global exhaustivo, las proyecciones indican que España tendrá una gran incidencia de la enfermedad en relación con otras naciones. De hecho, la investigación prevé que ocupará el cuarto puesto a nivel mundial en 2050 en términos de pacientes, con aproximadamente 893.000 casos. Esto indica un incremento significativo en comparación con años previos.
La investigación se fundamenta en información del Global Burden of Disease, una fuente muy reconocida en el ámbito de la investigación epidemiológica. Esto no solo respalda la metodología empleada, sino que también garantiza que las proyecciones se basan en un marco de referencia sólido y son comparables con otros estudios.
La causa de estas estimaciones se debe a las características de la enfermedad en sí. En primer lugar, es una condición complicada de reconocer, dado que no hay una prueba específica que lo haga de forma clara y los pacientes pueden demorar varios años en obtener un diagnóstico exacto.
Asimismo, no hay un tratamiento efectivo que frene el progreso de la enfermedad. En la actualidad, las terapias que se ofrecen se enfocan en mitigar los síntomas para optimizar la calidad de vida del paciente.
La gran parte de los casos de párkinson son de causa desconocida (idiopáticos), lo que complica la ejecución de estrategias nacionales de prevención. Además del envejecimiento, que es el principal factor de riesgo, se han reconocido variables ambientales como la exposición extendida a pesticidas, así como ciertas mutaciones genéticas en algunos casos. Asimismo, hay factores alterables asociados con el estilo de vida, como el tabaquismo, la diabetes tipo 2 y el sedentarismo.
Tenemos que estar listos.
Los investigadores alertan, por lo tanto, que debemos estar listos para el incremento de nuevos casos de párkinson y promover el desarrollo de tácticas de prevención y control. Es fundamental llevar a cabo políticas enfocadas en los factores de riesgo que se pueden modificar, lo que podría contribuir a disminuir la carga de la enfermedad.
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