Belém (Brasil), 7 nov.- El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, acusó este viernes, en la cumbre de líderes de la COP30, en la amazónica ciudad de Belém, a los grandes bancos de apoyar al sector petrolero y exigió un plan para dejar atrás la dependencia de los combustibles fósiles.
Lula igualmente citó la guerra en Ucrania como motivo de la reactivación de minas de carbón y censuró la inversión en armamento en lugar de enfocarse en la batalla contra el calentamiento global, lo que, según él, es «preparar el terreno para el apocalipsis climático».
«El presidente brasileño declaró en una reunión sobre transición energética que el año pasado, los 65 principales bancos del planeta se comprometieron a financiar 869.000 millones de dólares para la industria del petróleo y el gas.»
A su juicio, el planeta ya no puede sostener un modelo de desarrollo fundamentado en el «consumo intensivo de combustibles fósiles».
«El 75 % de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la generación y el uso de energía.» «No podemos ignorar ni dejar que nos asuste la importancia de esta información», afirmó Lula da Silva frente al grupo de líderes que estuvo presente en la sesión.
En este escenario, destacó que «los incentivos económicos a menudo van en dirección opuesta a la sostenibilidad».
«Desde la implementación del Acuerdo de París, la proporción de los combustibles fósiles en la matriz energética mundial solo ha bajado del 83 % al 80 %», señaló el líder progresista.
Asimismo, afirmó que el conflicto en Ucrania, que comenzó en febrero de 2022, «deshizo años de trabajo para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y provocó la reactivación de minas de carbón».
Con Información de AGENCIA EFE.
