Lecornu destacó su dedicación a poner la gestión del gobierno por encima de las aspiraciones políticas. La designación refleja la intensa división en el parlamento y las tensiones en el gobierno francés.
El presidente Emmanuel Macron impactó a la clase política francesa al reestablecer a Sébastien Lecornu como primer ministro, solo cuatro días después de haber recibido su renuncia. Lecornu había renunciado a su cargo tras las críticas por la estructura del Ejecutivo y la difícil negociación del presupuesto nacional.
De acuerdo con un mensaje del Palacio del Elíseo, Macron volvió a encargar a Lecornu la responsabilidad de constituir un gobierno que logre aprobar el presupuesto antes de que termine el año, con el objetivo de poner fin a la inestabilidad que afecta a Francia.
El primer ministro comentó que asumió el puesto “por compromiso” y subrayó la importancia de recuperar la confianza en las instituciones y en la administración económica.
Lecornu indicó que los integrantes del nuevo gabinete deberán desistir de cualquier ambición presidencial para 2027, como un gesto para disminuir las tensiones internas.
El presidente se encontró con los jefes de la mayoría de los partidos, aunque La Francia Insumisa (LFI) y la Agrupación Nacional (RN) decidieron no asistir.
La oposición respondió de forma inmediata. Éric Coquerel, de LFI, declaró que presentará una moción de censura el próximo lunes, mientras que los líderes de RN, como Marine Le Pen y Jordan Bardella, consideraron el nombramiento como “una humillación democrática” y anunciaron su intención de censurar al gobierno.
Lecornu, de 39 años, tomó el cargo el 9 de septiembre después de que François Bayrou dejó su puesto tras perder una moción de confianza.
Su reinstalación pone de manifiesto la marcada división en el Parlamento y la dificultad de Macron para sostener un gobierno estable ante la presión política y social.
Con Información de VERSIÓN FINAL.
