En Seattle, una madre fue arrestada y enfrenta cargos de asesinato en segundo grado tras matar a su hijo de 14 años, golpeándolo con un cable durante tres horas.
Denaya, de 29 años, azotó a su hijo por no hacer su tarea, lo que provocó más de 1,100 heridas en todo su cuerpo, 74 de ellas en su rostro. La golpiza fue tan intensa que el joven dejó de respirar, pero Denaya tardó varios minutos en llamar al 911, mientras su hijo suplicaba por ayuda.
La mujer admitió el crimen a los oficiales y explicó que perdió el control de su furia, diciendo que ya no podía recordar cuántas veces lo había golpeado. En el momento del ataque, la víctima estaba en la casa de su madre, junto con su hermanita de 5 meses, sus otras dos hijas y su pareja actual.
Durante este tiempo, el niño «suplicó por ayuda» a su padrastro y hermanas, también presentes en el domicilio, según el reporte de Fox News.
«Dejé que la furia me controlara. Perdí la cuenta de cuántas veces le pegué. Cada vez que él se levantaba se volvía a caer, pero pensé que me estaba engañando», dijo a los oficiales que la detuvieron.

Aunque el padrastro negó haber participado en los abusos, no hizo nada para detener a la madre.
El joven murió en el Harborview Medical Center después de que los médicos identificaron la causa de muerte como un “síndrome de respuesta inflamatoria repentina”, una condición en la que el cuerpo, al intentar sanar las heridas, provoca que el corazón deje de latir.

La madre está actualmente en prisión preventiva, con una fianza de 3 millones de dólares. La audiencia de Denaya está programada para el 13 de febrero.
Con Información de EL MILENIO.
