A medida que miles de venezolanos sufren deportaciones masivas y condiciones desfavorables en Estados Unidos, la radical opositora María Corina Machado se distancia del debate acerca de las razones estructurales de la migración. El colectivo venezolano de estudio y análisis Misión Verdad examina cómo su silencio evidencia una colaboración con las políticas de Estados Unidos que intensifican la crisis humanitaria.
La migración de venezolanos hacia Estados Unidos, caracterizada por deportaciones rápidas y maltratos sistemáticos en el Título 42 y el Título 8, revela un vacío discursivo en figuras fundamentales de la contrarrevolución. De acuerdo con un análisis reciente de Misión Verdad, María Corina Machado, exaspirante presidencial apoyada por Washington, evita cuestionar las políticas migratorias de Estados Unidos y su culpabilidad en la crisis socioeconómica que persigue la emigración de miles de venezolanos.
Misión Verdad subraya que las sanciones económicas impuestas por EE.UU. desde 2015 —respaldadas por sectores de la oposición venezolana— profundizaron la emergencia humanitaria, destruyendo empleos y acceso a servicios básicos. Pese a esto, Machado no solo ha justificado estas medidas, sino que las promueve como herramienta de presión, ignorando su impacto.
El informe destaca que Machado, en su búsqueda de respaldo internacional, prioriza su alineación con Washington antes que denunciar las deportaciones o la criminalización de migrantes venezolanos. Su enfoque se centra en criticar al Gobierno del presidente Nicolás Maduro, omitiendo que las políticas de EE.UU. contribuyen a la inestabilidad regional.
Aunque Machado promete «libertad» para Venezuela, según el análisis de Misión Verdad, lo destacable es su falta de propuestas concretas para revertir la crisis migratoria. Su discurso evita abordar la necesidad de levantar sanciones, regularizar a los migrantes o exigir responsabilidades a EE.UU., priorizando una narrativa maniquea que simplifica el conflicto.
El estudio también indica cómo los medios internacionales de gran alcance, aliados de carácter extremista, minimizan la función de las sanciones en la migración. Lejos de cuestionar esta narrativa, Machado se favorece de un ecosistema de medios que descontextualiza la realidad de Venezuela.
Como señala Misión Verdad, su posición muestra una contradicción esencial: al demandar «solidaridad» internacional contra Maduro, normaliza las políticas que penalizan a los migrantes y agudizan la desigualdad social en Venezuela.
Con la informacion de teleSURtv.net.
