Utha, 26 mayo (batalladeideas.com).- El suceso ocurrió en la madrugada tras una persecución policial en West Jordan.
La imprudencia de los jóvenes y un instante de descuido familiar han resultado en una tragedia que afecta a la comunidad venezolana en el extranjero. Una broma de tres amigos, todos adolescentes de origen venezolano, culminó en un trágico final en el condominio The Emerson, situado en Herriman, Utah.
Rohnny Miranda Quevedo, de 13 años, tomó las llaves del Toyota Corolla de su madre sin autorización y, junto a sus vecinos, entre ellos Anderson León, originario de Puerto Ordaz, inició un viaje que terminó en una persecución policial. De acuerdo con informes de las autoridades de West Jordan, un oficial trató de parar el automóvil al observar una conducción irregular en la madrugada.
Poco después, alrededor de las 3:00 a.m., el vehículo chocó, causando la muerte del niño Anderson León y dejando a Rohnny y a su tercer pasajero en condición crítica.
Yuleidy Quevedo y Ronaldy Miranda, progenitores de Rohnny, han expresado su intenso sufrimiento y han instado a la reflexión.
«Nunca pensé que conduciría el auto.» Estoy rota, pero mi hijo continúa batallando por su vida. «Estamos aguardando un milagro», manifestó la madre, quien también exhortó a otros padres a reforzar la comunicación y la vigilancia con sus hijos adolescentes para prevenir que ocurran situaciones parecidas.
La situación ha impactado a los compatriotas en Estados Unidos, que permanecen unidos en plegarias por la sanación de los sobrevivientes. Las autoridades locales siguen indagando en los pormenores del suceso, mientras la familia implicada intenta crear conciencia sobre los peligros que enfrentan los jóvenes al actuar de manera impulsiva sin considerar las consecuencias trágicas que pueden resultar.
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