Por segunda vez, el país tendrá que negociar con el presidente estadounidense y se encontrará con grandes desafíos, principalmente en el ámbito económico.
Después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, juramentó, México es uno de los países que más se juega con el cambio en la administración de su vecino del norte.
La jornada anterior, el recién nombrado jefe de Estado de Estados Unidos firmó decenas de decretos ejecutivos, algunos de ellos vinculados a asuntos fundamentales como la inmigración y los aranceles, en un retorno a las políticas de protección.
De acuerdo a informaciones previas, México se prepara para negociar por segunda vez con Trump tras los anuncios de deportaciones masivas, impuestos a la importación de más de dos cifras e incluso la posibilidad de intervenciones militares unilaterales contra el narco.
Después de que en un primer momento el dólar cayera, este martes remonta el vuelo y se ha revalorizado frente al dólar canadiense y el peso mexicano. El susto inicial que suponía que Trump pudiera imponer aranceles el mismo día de su toma de posesión, finalmente se difuminó.
El hecho de que dichas acciones se aplicarán gradualmente y, probablemente, en una escala menor de lo que anticipaban las amenazas electorales del político republicano, calmó a los mercados ya en el transcurso de esta jornada.
Con la información de El Universal.
