- El gobierno de Sheinbaum ha reafirmado su compromiso de ofrecer una repatriación digna y segura a los mexicanos deportados
- Una estrategia integral que abarca desde el apoyo económico inmediato hasta la inclusión en programas de bienestar y salud
Entre el amplio conjunto de decisiones significativas que trae consigo la nueva administración y la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos, a México le corresponden dos, por encima de todas las demás.
Por un lado, las tarifas anunciadas y sus posibles situaciones. En el otro lado, hay uno donde cobra gran importancia el aspecto humano: las deportaciones. Si la «emergencia nacional» proclamada por el magnate no es un engaño, México ya posee la respuesta.
La crisis nacional en la frontera. Lo ha informado en cuanto ha llegado. Para Trump, hay una emergencia nacional en la frontera sur de Estados Unidos como parte de un conjunto de órdenes ejecutivas que buscan reforzar las políticas de inmigración y detener los cruces no permitidos desde México.
En su primer acto en la Oficina Oval después de asumir el puesto, el mandatario firmó una orden que permite el envío de tropas para ayudar al Departamento de Seguridad Nacional en el control total de la frontera.
Aunque los cruces ilegales han bajado en los últimos seis meses gracias a las políticas restrictivas de la administración previa, Trump ha defendido la acción mencionando la “seriedad y amenaza inminente” que supone la migración irregular. Sin embargo, hay aún más.
Con Informacion de XATAKA
